· COMPOSICIÓN FÍSICA Y QUÍMICA
El agua es
una sustancia que químicamente se formula como H2O, es decir, que una molécula
de agua se compone de dos átomos de hidrógeno enlazados covalentemente a un
átomo de oxígeno.
Las
propiedades fisicoquímicas más notables del agua son:
ü El agua es líquida en condiciones
normales de presión y temperatura. El color del agua varía según su estado:
como líquido, puede parecer incolora en pequeñas cantidades, aunque en el
espectrógrafo se prueba que tiene un ligero tono azul verdoso. El hielo también
tiende al azul, y en estado gaseoso (vapor de agua) es incolora.11
ü El agua bloquea sólo ligeramente la
radiación solar UV fuerte, permitiendo que las plantas acuáticas absorban su
energía.
ü Ya que el oxígeno tiene una
electronegatividad superior a la del hidrógeno, el agua es una molécula polar.
El oxígeno tiene una ligera carga negativa, mientras que los átomos de
hidrógenos tienen una carga ligeramente positiva del que resulta un fuerte
momento dipolar eléctrico. La interacción entre los diferentes dipolos eléctricos
de una molécula causa una atracción en red que explica el elevado índice de
tensión superficial del agua.
ü La fuerza de interacción de la
tensión superficial del agua es la fuerza de van der Waals entre moléculas de
agua. La aparente elasticidad causada por la tensión superficial explica la
formación de ondas capilares. A presión constante, el índice de tensión
superficial del agua disminuye al aumentar su temperatura.12 También tiene un
alto valor adhesivo gracias a su naturaleza polar.
ü La capilaridad se refiere a la
tendencia del agua a moverse por un tubo estrecho en contra de la fuerza de la
gravedad. Esta propiedad es aprovechada por todas las plantas vasculares, como
los árboles.
ü Otra fuerza muy importante que
refuerza la unión entre moléculas de agua es el enlace por puente de
hidrógeno.13
ü El punto de ebullición del agua (y de
cualquier otro líquido) está directamente relacionado con la presión
atmosférica. Por ejemplo, en la cima del Everest, el agua hierve a unos 68 °C,
mientras que al nivel del mar este valor sube hasta 100 °C. Del mismo modo, el
agua cercana a fuentes geotérmicas puede alcanzar temperaturas de cientos de
grados centígrados y seguir siendo líquida.14 Su temperatura crítica es de
373,85 °C (647,14 K), su valor específico de fusión es de 0,334 kJ/g y su
índice específico de vaporización es de 2,23kJ/g.15
ü El agua es un disolvente muy potente,
al que se ha catalogado como el disolvente universal, y afecta a muchos tipos
de sustancias distintas. Las sustancias que se mezclan y se disuelven bien en
agua —como las sales, azúcares, ácidos, álcalis y algunos gases (como el
oxígeno o el dióxido de carbono, mediante carbonación)— son llamadas
hidrófilas, mientras que las que no combinan bien con el agua —como lípidos y
grasas— se denominan sustancias hidrófobas. Todos los componentes principales
de las células de proteínas, ADN y polisacáridos se disuelven en agua. Puede
formar un azeótropo con muchos otros disolventes.
ü El agua es miscible con muchos
líquidos, como el etanol, y en cualquier proporción, formando un líquido
homogéneo. Por otra parte, los aceites son inmiscibles con el agua, y forman
capas de variable densidad sobre la superficie del agua. Como cualquier gas, el
vapor de agua es miscible completamente con el aire.
ü El agua pura tiene una conductividad
eléctrica relativamente baja, pero ese valor se incrementa significativamente
con la disolución de una pequeña cantidad de material iónico, como el cloruro
de sodio.
ü El agua tiene el segundo índice más
alto de capacidad calorífica específica —sólo por detrás del amoníaco—, así
como una elevada entalpía de vaporización (40,65 kJ mol−1); ambos factores se
deben al enlace de hidrógeno entre moléculas. Estas dos inusuales propiedades
son las que hacen que el agua "modere" las temperaturas terrestres,
reconduciendo grandes variaciones de energía.
ü La densidad del agua líquida es muy
estable y varía poco con los cambios de temperatura y presión. A la presión
normal (1 atmósfera), el agua líquida tiene una mínima densidad (0,958 kg/l) a
los 100 °C. Al bajar la temperatura, aumenta la densidad (por ejemplo, a 90 °C
tiene 0,965 kg/l) y ese aumento es constante hasta llegar a los 3,8 °C donde
alcanza una densidad de 1 kg/litro. Esa temperatura (3,8 °C) representa un
punto de inflexión y es cuando alcanza su máxima densidad (a la presión
mencionada). A partir de ese punto, al bajar la temperatura, la densidad
comienza a disminuir, aunque muy lentamente (casi nada en la práctica), hasta
que a los 0 °C disminuye hasta 0,9999 kg/litro. Cuando pasa al estado sólido (a
0 °C), ocurre una brusca disminución de la densidad pasando de 0,9999 kg/l a
0,917 kg/l
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